Comunidad

¿Cómo hacer del amor una práctica revolucionaria?

El amor puede ser una fuerza revolucionaria para cambiar las normas, promover prácticas feministas y rechazar el capitalismo.


Alfabeto racista mexicano (V)

¿Sería una exageración decir que en la publicidad mexicana impera un auténtico régimen de apartheid?


Sobre algunos de los afectos del capitalismo

Si el mercado ni es “natural” ni es un sistema trascendental, el planeta no tendría por qué someterse irremediablemente a las leyes de la economía.


Siete materiales para repensar el cambio climático

Para organizarnos y transformar el presente, necesitamos conocer con detalle el problema ambiental que hemos creado –y los escenarios adversos que se vislumbran.


Violencia de género y trabajo de duelo

El testimonio ha suplido al silencio y la empatía al aislamiento. El duelo (político) en contra de la violencia de género es un proceso sin retorno.


Pensar el cambio climático: México ante las amenazas inminentes

El cambio climático es real: las altas temperaturas y la alta intensidad de los fenómenos meteorológicos son consecuencias de las actividades humanas. Es momento de que México comience a adaptarse para un futuro incierto.


Activismo de diseñador y post-democracia

En un mundo donde el poder corporativo se confunde con el poder político, la agenda internacional la imponen las celebridades.


Pensar el cambio climático: México y los límites de lo público y lo privado

El cambio climático nos está afectando a todos –y cada vez con mayor intensidad. El gobierno, la sociedad, el sector privado y la comunidad científica deben tomar inmediatamente una posición activa para transformar el estado de las cosas.


Siete materiales para repensar la educación en México

Falta de infraestructura, marginación, precariedad laboral: los desafíos del sistema educativo mexicano son enormes.


Criaderos clandestinos y fábricas de cachorros: detrás de la industria de venta de mascotas

Mientras haya compradores de cachorros poco interesados en su procedencia, los criaderos clandestinos seguirán produciéndolos en masa –como si fueran televisiones o zapatos.