El modelo de negocios Horizontal

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Guillermo Osorno

Horizontal es una sociedad anónima promotora de inversión (SAPI) compuesta por cerca de 15 socios, entre fundadores y capitalistas. Además de ser una empresa cultural y de medios, es también una empresa comercial que busca responder a unas ciertas expectativas de retorno de inversión. El dinero para la puesta en marcha de Horizontal se consiguió de manera convencional, a través del diseño de un plan de negocios y la venta de acciones.

Aunque Horizontal considera la venta de publicidad como una de sus fuentes de ingreso, el proyecto apuesta sobre todo a la generación de una comunidad única, que será no sólo digital sino también material, como el origen de una parte sustancial de sus recursos.

Me explico. En el mundo digital la información es abundante. De hecho, internet se podría definir como un acuerdo entre personas que comparten entre sí una cierta información. Las empresas que han tenido éxito comercial en internet entienden la naturaleza de esta abundancia diseñando productos escasos, por ejemplo: una manera de indexar toda esa información, como en el caso de Google, o una red de relaciones entre las personas que la producen, como en el de Facebook.

Esta abundancia ha afectado de manera señaladamente negativa a los medios, porque disminuyó de hecho el valor de lo único que saben producir —precisamente, información—. En la década pasada los grandes medios concibieron intentos de encontrar una solución a este desafío; probaron vender suscripciones digitales o cobrar por el acceso a sus contenidos en línea, pero en la mayoría de los casos la estrategia falló. Casi todo el mundo terminó por ofrecer sus contenidos gratuitamente de nuevo.

Mientras tanto, han surgido medios que ya nacieron digitales. El primer éxito comercial de esta nueva era fue el Huffington Post, que se vendió por 315 millones de dólares, aunque sus ingresos reales estaban muy por debajo de esta cifra. Lo que vendió el Huffington fue, en realidad, su audiencia como una promesa futura de ventas de publicidad. Esto hizo pensar a muchas empresas de medios digitales que el negocio estaba en el futuro cercano, si tan sólo pudieran aumentar considerablemente el número de visitantes únicos a sus portales. Pero los resultados siguen siendo desalentadores: las audiencias aumentan y los presupuestos de publicidad en internet crecen, pero no lo suficiente como para arrojar ganancias interesantes. En medio de este mar digital, uno se topa con un triste mensaje en la botella: el mercado no parece valorar el buen periodismo, que es caro y difícil de producir.

En Horizontal creemos que la información debe ser distribuida gratuitamente y que internet debe servir también para generar una comunidad viva, que interactúe más allá de lo virtual. Aunque parezca paradójico, el éxito de horizontal.mx se medirá por su capacidad de reagrupar públicos en el mundo tridimensional. (Véase nuestra próxima entrada en línea sobre las casas de café en el siglo XVII y la creación de comunidades a principios del siglo XXI.)

Nuestra “casa de café” contemporánea, es decir, el lugar donde la comunidad virtual se reunirá físicamente para informarse, discutir y convivir, tendrá la forma de un centro cultural en el que los lectores, autores, editores y amigos de Horizontal podrán interactuar entre sí. En este centro cultural se impartirán cursos, lo mismo que se celebrarán actividades culturales gratuitas. Contará además con un café-bar donde se podrán continuar, materialmente, las conversaciones iniciadas en las páginas digitales del sitio, así como comenzar unas nuevas. Creemos que, junto a la venta de publicidad, esta oferta educativa y la operación de este centro de consumo podrán convertirse en una porción significativa del financiamiento de nuestra publicación, así como ser una fuente sustancial de los dividendos prometidos a nuestros socios.

La idea de que los medios están en crisis nos parece anticuada y estéril; tenemos en realidad la responsabilidad generacional de imaginar nuevos medios y formas más creativas de financiación.

El proyecto de establecer una conexión física con las audiencias es también un comentario a un dilema que los medios mexicanos enfrentan en la actualidad. Percibimos que muchos de ellos están cada día más desconectados de sus públicos, pero más enchufados a un sistema de publicidad gubernamental poco claro, que termina por influir en sus agendas informativas y de opinión. La decisión de Horizontal es estimular un ecosistema distinto, definido por el doble vínculo, virtual y material, con las audiencias, y la independencia editorial. Esa es nuestra apuesta.

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