Narco Fucho

La inclusión globalizada de México en la región geopolítica Norteamérica y la caída del ídolo del futbol Rafa Márquez son dos de las líneas abiertas por el golpe financiero del Departamento del Tesoro de EUA a particulares e instituciones vinculados con el narco.

| Corrupción

Señoras y señores, el partido rumbo a la Copa del Mundo, la globalización, el bienestar social, la paz, todo, lo que sea está por iniciar… ya calificaron los de siempre, por ahí se han colado algunos árabes, otros pocos asiáticos, los europeos no llegan completos, triste el caso de Venezuela, las expulsiones, pero falta México, siempre México… ¡nos dueles México!… 

El pasado miércoles 9 de agosto, la Kingpin Act logró algo excepcional, según el gobierno estadounidense: el golpe más contundente en México hasta la fecha. Entre los veintiún ciudadanos mexicanos a los que se le achaca algún tipo de involucramiento con el narcotráfico, destacan el exfutbolista del Barcelona Rafael Márquez y el cantante Julión Álvarez, a quienes se les impusieron sanciones financieras —junto con otras cuarenta y tres entidades empresariales, civiles y sociales— tras acusárseles de ser testaferros de un tal Raúl Flores Hernández, alias «El Tío» o el presunto capo que pocos tienen la fortuna de recordar, o incluso reconocer.[I] El hallazgo, claro, se da en el marco de una investigación llevada a cabo por el U. S. Department of Treasury (Departamento del Tesoro estadounidense) en joint collaboration —«apoyo mútuo»— con la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) mexicana, organismo que desde 2004 opera «con el propósito de coadyuvar» no solo en la «prevención y combate» del lavado de dinero, sino en todo aquello que podría ser denominado como «terrorismo y su financiamiento».

…Estamos por iniciar este encuentro tenso… tenso… difícil —no sé si clásico, doctor, pero siento que lo he visto muchas veces, ¡doctor!—, el equipo se resiente, el Chicharito como que ya no quiere hablar español, pero tampoco le sale bien el acento de Manchester —no sabemos si habría que castigarlo, Jorgito Campos, ¿usted qué piensa? Ya, no me diga, hay que dejar que viva el sueño, muy bien…—. ¡Qué bien se mira el Estadio Jalisco[II], la casa rojinegra, caray! Pero ya van entrando los atletas…

Aunque tuvo poca resonancia entre los medios mexicanos durante la transición hacia la democracia foxista, esta unidad de inteligencia financiera representó a su vez un paso hacia la integración fiscal y militar —ya no solo comercial, como establece el mentado TLCAN— de México a la entidad Norteamérica. Por iniciativa de Bush hijo, se activó el USNORTHCOM (United States Northern Command) o Comando Norte; en 2002, ya encarrerado en el fandango supremacista post 9/11. Con esto se dio inicio a una política pública —¿quizá binacional?— y su respectiva narrativa oficial, que hasta la fecha entrelaza el terrorismo y el narcotráfico al categorizar ambos como una sola amenaza, barbárica y fanatista, que acecha al mundo libre y, en última instancia, atenta contra la humanidad. En su aspecto territorial, pues, el área de responsabilidad y operación del Comando Norte necesita la apertura o liberalización de los accesos aéreos, terrestres y marítimos desde Alaska hasta el Golfo y la frontera sur de México.[III]

…De un lado, el equipo mexicano liderado por el Káiser de Michoacán, Rafita Márquez. Del otro lado, la formación de las barras y las estrellas, Estados Unidos de Norteamérica, que sabemos no son potencia en el balompié mundial, pero terminan imponiéndose aquí, doctor. Esas son las cosas básicas que hay que trabajar —creo que coincide conmigo, doctor García—, en lugar de tanta farándula, concentrarse en tener un equipo fuerte, disciplinado, con visión, que cada quien haga su trabajo…

La unidad de inteligencia mexicana que de la mano del Departamento del Tesoro gringo le achaca calidad delictiva a Rafita Márquez y Julión Álvarez (con su Norteño Banda) se presenta, entonces, como una agencia peculiar casi clandestina cuyo rango de operaciones es riesgoso en la medida que investiga redes de complicidad entre presuntos narcos o terroristas. O bien, entre políticos o empresarios de variada calaña y jerarquía de gestión. La cooperación voluntaria entre países, en términos de la recaudación o trabajos de inteligencia, no viola jurídicamente el principio de soberanía entre lo que se entiende habrían de ser Estados-naciones liberales e independientes.[IV] Siempre y cuando, claro está, se asuma que somos Norteamérica.

Entonces, más allá de los indudables vicios y virtudes como empresarios del entretenimiento, ¿qué nos dice el caso Álvarez y Márquez de la agenda neoliberal regional (renegociación del TLC)? ¿Acaso se están jugando dos partidos geopolíticos a la vez, y el resultado de uno repercutirá en el otro? ¿Rafita se sabrá las rolas de Julión? ¿Quiénes son exactamente los jugadores? ¿Pertenecen al mismo equipo? ¿Seguirá pedísimo el Julión o se trata de una cancha en sí, una especie de giratorio infernal atraído por un polo cómico y otro trágico? ¿Existe un holograma en el que mientras más atacas al PRI más lo debilitas en algunas áreas frente al imperio yanqui? ¿Es un delirio-ritual colectivo —de corte Súper Campeones— donde la pelota flota en un eterno loop, suspendida por la líbido peluda de jugadores y espectadores por igual?

Las sanciones para los acusados conllevan congelar cualquier propiedad que Márquez, Álvarez, Flores y el resto de la lista pudieran tener en Estados Unidos. También prohíbe a cualquier ciudadano, entidad o empresa estadounidense involucrarse en transacciones financieras con ellos. El mismo Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas de México, el Lic. (y Maestro) Enrique Peña Nieto, no ha podido permanecer limpio ante este terremoto mediático encañonado desde Washington con sights en las actuales negociaciones del NAFTA. Es célebre su captura fotográfica en lancha, a la deriva junto al tenor de narcocorridos Julión Álvarez y el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco Coello, que ha circulado en redes cibernéticas desde el mismo día en que se emitió la ejecución Kingpin.  Ante el comunicado de la OFAC (Office of Foreign Assets Control), el brazo digital de la presidencia mexicana ha borrado, en justa dignidad, toda fotografía del suceso de sus cuentas de Instagram y Twitter.[V]

Atención que llega Márquez, prócer de la patria, aquí viene el equipo mexicano, tú, tú tú, tú tendrías que jugar con España, con Argentina, con Alemania pero no, por suerte juegas con nosotros. —¿Cómo decía esa rola de banda, doctor, esa que le gusta? Ahorita me dice— Rafa con la tricolor bien puesta, veinte gloriosos años como capitán de la Selección Nacional, jugaste con el Barcelona y amaste la camiseta del Barça, nos estás siempre sacando las palmas y las lágrimas. —¿Se acuerda, doctor, cuando salió en la revista Hola? Lo que sea de cada quien, le quedan mejor los esmoquins que a nosotros. Bueno, a los acapulqueños sí les van, como acá, el maestro Campos. ¿Cómo ve el nivel del portero Johnson, maestro Jorgito Campos? ¡Ilústrenos con su sabiduría!

Y a pesar de las papilas fordistas de Trump, con todo y sus efectos proteccionistas, la integración neoliberal de México a Norteamérica no cesa. La administración de Trump y las contradicciones internas que conlleva desplegar eso que hasta en ciertos poemas figura como destino, en efecto, ahora sujetan al país con los mismos dos brazos que sus antecesores: uno militar (Departamento de Seguridad Interior)[VI] y otro fiscal/hacendario (Departamento del Tesoro). En tanto a lo militar, podría decirse que el locuaz John F. Kelly —hasta el pasado 31 de julio secretario del Departamento de Seguridad Interior, y hoy, jefe del gabinete de Trump— ha venido filtrando en la prensa la asociación narco-yihad como ningún otro político de su rango. Si se deja atrás que el otrora general de la marina Kelly actualmente trabaja blindando a Trump, se viene una mayor militarización de la información estatal gringa para el resto del mundo. Para Rafita, Julión y el resto de narcoterroristas en potencia —o incluso todos nosotros— se unifica la figura del enemigo actual del mundo libre. En efecto, solo dos anticristos han sido capaces de derramar sangre estadounidense en su propio suelo: el musulmán que se inmola contra edificios para cogerse a setenta y seis hurís en el paraíso, y la mafia del bigote y el sombrero que suministra de heroína a una población blanca deprimida y precarizada que está más que dispuesta a consumir hasta la muerte cuando la libertad en la que viven ha sido tanta y tan ilusoria que ya no pueden soportarla.

…¡Amagaba! Ahí está el primero, señoras y señores, tiene a Hernández, tiene a Hernández… ¡Magnífica jugada!  —¡Ya no puedo, doctor, no puedo!— Ahora intervienen los tres delanteros, hasta ahora impecable la labor de estos colosos cuando tiene la pelota México y cuando no la tiene, también, carajo… Atención, rebote, pase largo al otro lado de la cancha, luego disparo largo, largo… Llega a defender tremendo Márquez el segundo poste, Márquez sigue, sigue Márquez, tira, la pelota ya es invisible, una serie de pelotazos brutales, se equivoca… ¡No, no, no, no! ¡No puede serrrrrrr! ¡Autogol de Márquez, autogol señores! —Lo digo y no lo creo, doctor, por favor sáquenme de aquí. Ya. ¡Mi warrior, dígame que mis ojos me mienten, tú lo viste! ¿Es real? Yo creo Rafita que no era Rafita. Me lo cambiaron, doctor, me mintieron ustedes los que están de verde…

 

Vice News, la agencia de noticias urbana pero todo terreno, o bien la heredera de la contracultura noventera, recientemente lanzó un documental sobre el fentanilo, «La droga más mortal que la heroína», punta de lanza de una campaña de cobertura que se adereza de notas con títulos como «Sólo un roce bastó para que este policía sufriera una sobredosis en EEUU», «Canadá lucha contra el carfentanil, una droga letal que se usa para anestesiar elefantes» y la nada inocente «La DEA alerta al mundo por nueva ‘súper droga’ hecha con fentanil mexicano». El fentanilo (nombre en español que la gente en Vice acaso consideró poco alarmista al lado de «krokodile», con acento agudo castellanizado, o por pochos o sencillamente por huevones y no ir al vademécum, o ya de perdida, al internet) es un opiáceo tan revolucionario en el mercado que en El financiero (en alianza con Bloomberg) lo comparan con el sistema operativo Windows en su época dorada, un negocio tan rentable como cuando HP empezó a vender los cartuchos de las impresoras en cuarenta dólares mientras que a ellos les costaba tan solo $1USD producirlos. Genius. El texto del reportero Víctor Hugo Michel muestra tal entusiasmo al momento de hablar de los números del fentanilo que fácilmente nos lo imaginamos arrancándose los cabellos ante tremenda oportunidad de negocio, tremenda mercancía, tremendas posibilidades de expansión. Y también tremendo coraje el saber que quienes se están llevando toda la chuleta no son otros que el Cartel de Jalisco Nueva Generación, a quien llaman el Narco 2.0. Pues bien, ¿a quién creen que supuestamente le lavaban dinero Rafa y Julión? Básicamente, el Departamento del Tesoro está recuperando el dinero que gastaron sus adictos en fentanilo. Eso, señoras y señores, se llama justicia

…No empieces, no empieces, eh… Viene el centro por parte del jugador estadounidense, el centro es buenísimo, ha hecho su trabajo, toca fantástico, la tiene fácil… ¡No, Bueeeno! Infame la marca de los verdes. Rafita Márquez le sigue de cerca, Rafita… Falta. Falta. Totalmente justificada la amarilla. Así, no. —No se le reconoce, Jorgito, por muy mal que te trate el adversario, eso no se hace—. Ética, señores. Márquez está como poseído, caray, parece que quiere que lo expulsen. ¿Será nuestra estrella negra? ¡Nuestro Zidane, nuestro todo! —¡Warrior, ya te perdiste!— Lo que sí es que México está en la copa del mundo, eso es lo fundamental. No vamos a dejar el ruedo. Ante todo, hay que morir con dignidad. —No me deje solo, doctor García, no me provoque o le voy a empezar a dar de cabezazos como una cabra en celo, en serio.

Mientras tanto los homólogos mexicanos, «el aprendiz» Luis Videgaray en Hacienda y Salvador Cienfuegos en la Defensa Nacional, siguen esperando e incluso promueven la integración de México a EU, unas veces fomentan, otras veces simplemente permiten la limpieza social del proletariado gore mexicano y todas las lumpemburguesías y capataces y mayordomos y caporales (dixit EZLN), liberando/liberalizando la guerra entre flujos de capitales ilegales sobre el territorio al punto de desfigurar o reemplazar con un inestable simulacro ciertas zonas del mapa político de México. De ahí que, siendo de Hacienda, la retórica de Videgaray contra países como Venezuela sea de corte intervencionista. De ahí asimismo la presión que Cienfuegos, desde el año pasado, ejerce sobre los legisladores para aprobar la Ley de Seguridad Interior. En este sentido, Hacienda y Defensa mexicanas son una suerte de prótesis, aún torpes e ineficientes, de los dos brazos gringos. Dicho de otra manera, una vez vacío de ciertas poblaciones desechables y de todas materias primas, México pasaría a ser una cancha de experimentación geopolítica para librar el partido contra el narco, el terrorismo, y ¿por qué no?, los dictadorzuelos del sur.

…el tricolor se descuida, ya nos la sabemos… ¿Qué vamos a hacer con los veinte minutos que nos restan, señoras y señores? —Me voy a cagar, Warrior, desgraciado, a ver, ¿tú qué ves? Ya sé que no son modos. Ya me están regañando. Rafita, te perdono.— Seguimos de cerca al jugador 9 de las barras y las estrellas, van solos, van solos, se dirigen a toda velocid… No, sí, no, entra Peralta… Pelota desviadaaa… ¡Peralta! Todavía me acuerdo cuando me diste el oro solamente a mí, contra Nueva Zelanda, carajo. Otros tiempos. Ahora vemos que el árbitro está hablando con el todavía capitán, Rafita Márquez. —¿Qué traman mi Warrior? No, espérate, espérate, cabrón—. Querido público, estamos transmitiendo totalmente en vivo desde el Estadio Jalisco, ustedes saben que la televisión real así es, tenemos un problema en la cabina, de antemano una disculpa, vamos a tener que… —¿Sí? ¿Aquí está? ¿Ya? ¿Lo de la pensión de los escuincles? ¿Ahorita?

Cuál es el límite de la narrativa narcocéntrica o «colombianizada» desde la que la tesorería y la seguridad norteamericanas interpelan o producen noticias macabras, está por verse. Lo cierto es que estos relatos encuentran campo fértil en las añejas divisiones de castas que imperan de este lado de la línea. Las posiciones son claras: en el populacho no se puede confiar, trae la corrupción dentro, tiende a buscar lo fácil y le gusta echar bala a la menor provocación. Y, quizá el peor de sus pecados: tiene un pésimo gusto estético-musical. Las reacciones de las audiencias ante el escándalo no hacen más que confirmar los prejuicios que la sociedad mexicana tiene hacia sí misma. De Julión Álvarez Norteño Banda, alguien que produce música para millones de semianalfabetas, se podía esperar cualquier tipo de bajeza. Por supuesto, el vínculo entre cantantes norteños y narcotraficantes no es nuevo, y ya desde el asesinato de Valentín Elizalde, al terminar una actuación en Reynosa, Tamaulipas, en el 2006, se abrió una nueva etapa en esta relación. Se cree que El Gallo de Oro fue asesinado por Los Zetas, en venganza por su relación con el Cártel de Sinaloa del Chapo Guzmán. Pero ¿Rafa Márquez? ¿Ese zamorano ya bien blanqueadito y planchadito tras haber triunfado en las europas? ¿La imagen internacional «más suave y al ras» de las flamantes prestobarbas Gillette MACH 3: Acero por dentro, tricolor por fuera? No, era impensable.

…¡Ya! ¡Ya! Me dejas hablar y me voy, me dejas hablar y me voy. A ti no te estoy hablando, igualado. Tú quítate, Jorge, déjame. ¡Dé-ja-me! Por eso. Nada más quiero que decir, aquí en vivo, que ese cabrón no quiere pagar la pensión de mi hijo, pero que no me voy a dejar, no me importa, yo no sé cómo, pero Rafael va a ver por sus hijos. ¡Ya, pues! Sí, no, güey, no estoy borracha, me tiraron la cerveza encima. Y por cierto ahí está el Julión, ya le dije, él me apoya. Todo lo que me quitó Rafael con su pinche Fundación corazoncito se lo voy a cobrar. No, a mí los gringos no me van tocar, ¿sabes cómo me apellido, verdad? Yo cobro directo en Televisa.

¿Pero cuál es el problema con que Márquez se haya querido ganar un dinerito extra y lo hayan cachado? Doble, triple, cuádruple moral a estas alturas del partido. ¿Acaso no está bien que se ataque la red de lavado del hampa?, ¿no es lo que se está pidiendo desde siempre al gobierno local? Claro, eso se decía esperando morbosamente que llevaría a  la cárcel a algún político corrupto —mejor si es de Morena[VII]—. Pero cuando el señalado tiene más credibilidad y está más suavemente afeitado que todos los Niños Héroes juntos, ¿qué hacer? ¿Qué pasaría si, un buen día, la estrellita más cotizada del arte mexicano (o lo que haga sus veces) resultara cómplice en una vasta red de desvío de recursos del FONCA, o de la UNAM, o de la mera Secretaría de Cultura? ¿Quiénes nos veríamos perseguidos por las mismas instancias que hoy se meten con el dúo Álvarez-Márquez?

“Ay, capitán, nuestro capitán”[VIII]

 

¿Cómo rehabilitar la moral, si es que así se quiere? ¿Por qué hemos de lamentar que se haya perdido a alguien que se podía «admirar sin ambigüedad»? ¿En qué son diferentes los goles del michoacano a los hits del chiapaneco? ¿Son lo mismo? ¿Suponen los mismos valores? Y si se espeta que Julión dijo alguna vez que «si una mujer no sabe trapear entonces no vale», ¿eso tranquiliza el corazón de los aficionados y las aficionadas liberales al fútbol? Si se trata de trazar una diferencia entre música de banda y deporte, entre la técnica sublime adjudicada al deporte en una era de obesos y los Grammys Latinos o los estados etílicos que el populacho le haya arrebatado a los poderosos, ¿acaso no ha tenido México mayores campeones? Pensemos en Julio César Chávez, campeón del mundo. ¿En qué fue campeón del mundo Rafa Márquez? Pero, bueno, ya sabemos que Chávez era un pelado, un adicto, íntimo de Amado Carrillo. Ya no podemos ver las diferencias. O quizá sea esta: a Márquez se le podía admirar sin ambigüedades porque no era un naco. Y eso es lo que duele, en México no solo los nacos o los priistas jalan con los narcos.

¡Esos fueron balazos, doctor! ¡Mi Warrior! ¡Warrior, no mames, contesta! Señoras y señores, esto está más caliente que nunca, me falta el aire… —Doctor García, ¿está bien? ¡Quédese aquí, no se aleje!— Mi deber como narrador y reportero del desastre siempre ha sido y será acompañarlo, querido televidente, en las experiencias más intensas de nuestro bello país! A pesar de todo. —Jorgito Campos, ¡bájate de ahí, cabrón, háblale al licenciado, pero ya!— Van llegando los paramédicos, aún no sabemos de heridos, pero escuchamos varios balazos, varios, aquí se oyeron, debió ser cerca. —¡Warrior!— Nos están llegando imágenes por redes sociales… #JuliónAsesino ¡No! No nos vamos a prestar a intimidaciones ni pánicos. ¿Dónde está la exesposa de Rafita Márquez? Ya sabíamos que Julión Álvarez estaba entre el público, pero no sabíamos… ¡Hay un herido de camiseta verde! Ya nos están cortando la señal… ¡Otro hashtag!…

Las semanas pasadas Márquez ha calificado el pleito judicial en su conferencia de prensa como «mi partido más difícil». Bien asesorado por alguien que entiende la relevancia emocional del asunto, presentó su declaración con una portería de fondo; es decir, en el terreno en el que mejor sabe jugar, en ese escenario en él desarrolló su talento como defensa central de la Selección Mexicana y el Club Barcelona, y que le valiera el título de capitán durante veinte años. El camino al vestidor para Rafael Márquez es cinematográfico. Si esto fuera una serie latina de Netflix, tal vez surgiría, al instante, el reverso del héroe: la idolatría del capo encarnado por algún actor con acento de california. Después de todo, si nos vamos a las estadísticas, hay más gente dispuesta a ser sicario que a enrolarse en la cantera del Atlas.

Así es como llegamos a la más certera integración de México a la globalización (norteamericana): desde el sentir narco y desde la necroeconomía real (que va más allá del narco), tanto en las pantallas como en la vida real. En México, recordemos, surge el Narco 2.0, un complejo necroespectacular que, a la vez que fomenta el narcocentrismo como relato omniabarcador, destruye las bases materiales para toda reconstrucción y cese al fuego. Como parte de Norteamérica, México tiene futuro, y está en la balcanización mental y territorial. Porque este holograma, simulacro, este partido, o como se quiera llamar, se presenta, paradójicamente, como la única vía real de integración al capitalismo contemporáneo. Y, ay de ellos, los que mueren, si llegan a sentir orgullo por la música que bailan.

 


[I] De acuerdo con información del Departamento del Tesoro, uno de los negocios involucrados es un bar administrado por los hermanos Efraín y Omar Caro Urías, presuntos prestanombres de Flores Hernández y que, según versiones de medios de comunicación mexicanos, son primos del narcotraficante Rafael Caro Quintero.

[II] Estadio donde presentó su defensa Márquez en conferencia de prensa.

[III] El gobierno de Felipe Calderón, el sumo heredero de Fox, incluso aceleró este proceso al aprobar la Iniciativa Mérida (análoga al Plan Colombia de 1999) que, según departamentos de científicos consultados por el mismísimo U.S. Congress (congreso gringo), ha aportado a la causa expansionista 2,745.9 millones de dólares desde 2008 hasta la fecha (https://fas.org/sgp/crs/row/R41349.pdf).

[IV] Lo que sí se logra, no obstante, es debilitar de facto la credibilidad (el crédito) de ciertos sectores del gobierno y del empresariado mexicano, es decir, explota las contradicciones internas del régimen de la «transición democrática» y los capitales alineados desde Fox hasta Peña Nieto, para perpetuar las relaciones asimétricas de la integración (ahora en niveles productivos, comerciales, fiscales, financieros, energéticos y militares), es decir, avanzar en la destrucción creativa de todo lo que signifique S U R.  Para ellos: una coordenada análoga al Medio Oriente.

[V] No queda claro, sin embargo, si esta movida puede ser una especie de campaña electoral prolongada por Velasco Coello, que en 2012 gastó, según Univisión, diez millones de dólares para instalar imágenes de su rostro en espectaculares y autobuses en el DF, o si más bien se debe a que algún incauto se percató de que el abuelo del gobernador de Chiapas más joven de la historia (y esposo de Anahí), un neurólogo —y también gobernador del PRI, Manuel Velasco Suárez— que en 1974 no solo convocó el Primer Congreso Indígena en San Cristóbal de las Casas, sino que invitó al después repudiado obispo Samuel Ruíz para que lo organizara. El resultado: una especie de génesis de la lucha contemporánea entre indígenas y finqueros que atraviesa no nada más la crisis de finales de los setenta, también la Guerra Sucia, la contrarreforma agraria, el ‘94, el Salinato, la CND, Zedillo, Fox, las tácticas colaterales de la war against drugs y algunos dirían, incluso, la candidatura de la sexta mujer mexicana en postularse para la presidencia, María de Jesús Patricio Martínez, originaria de Jalisco.  Es decir: por un lado EPN y el narcocantante en lista negra, por otro EPN y la generación recién de un PRI transmutado en verde, tres polos de una táctica que habla, en corto, de un security breach a la mexicana, de un montaje ahora sí que demasiado caro o como dirían, pues, gone wrong.

[VI] Por cierto, mal traducido, pues el inglés habla de Homeland Security, y no Interior o Inside Security. Es decir, la notación anglosajona es territorial y patriota.

[VII] Entre las empresas señaladas en la lista se encuentra una del millonario empresario de Jalisco Carlos Lomelí Bolaños, también diputado de Morena, a quien se le vincula con una de las empresas de Flores Hernández, anteriormente el expriista Lomelí ya había estado en la misma lista y recientemente expresó su deseo a competir por la gubernatura del estado de Jalisco de la mano de López Obrador.

[VIII] Así cerró el escritor Antonio Ortuño su columna en El País el 11 de agosto de este año, poco después del escándalo.

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