Setenta y siete notas en torno al seminario del EZLN

Hace unos días el EZLN convocó al seminario “Los muros del capital, las grietas de la izquierda” con la finalidad de reflexionar acerca de las violencias del capital en el mundo actual.

| Cuestionario

San Cristóbal de las Casas, Chiapas. (14/04/2017). Hemos venido hasta aquí buscando nuevas preguntas para interpretar la tragedia del mundo existente. El capitalismo en su fase neoliberal ha arrasado con todo y el periodo de contracción que viene es el huracán después de la tormenta. En este escenario, algo resulta claro: es urgente revitalizar el discurso anticapitalista. Siguiendo esta idea, el EZLN convocó al seminario de reflexión crítica “Los muros del capital, las grietas de la izquierda”. Asistimos al Centro Indígena de Capacitación Integral (CIDECI-Unitierra) con la intención de deliberar con el resto de los asistentes, entender sus resistencias y ser solidarios con sus formas y modos.

Además de los conferencistas externos, entre quienes se encontraban Luis Hernández Navarro, Sergio Rodríguez Lascano y Pablo González Casanova, la comisión de la Sexta estuvo presente en cada mesa de discusión; sus reflexiones tuvieron distintos registros en las voces del supMoisés y el supGaleano, quien hizo un esfuerzo por ordenar su obra y proponer un legado anticipado —sin embargo, su llamado más potente es hacia la organización desde abajo y a la izquierda—.

Nos encontramos enseguida con una particularidad de la dinámica pedagógica: el diseño del seminario requería de un auditorio que se limitara a escuchar las conferencias de los cercanos al zapatismo; nuestra ilusión de compartir y debatir con el público asistente y los ponentes se esfumó con rapidez. Nos quedamos con ganas de preguntarles y conversar con quienes nos hablaban.

Incubamos las preguntas en la garganta y, una noche, durante la madrugada, cuando el tiempo de la duda y el tiempo del diálogo coincidieron, nos organizamos para argumentar sobre nuestras inquietudes y cuestionamientos. Acordamos una dinámica horizontal y formulamos nueve preguntas que respondimos entre nosotros verbalmente y por escrito.

Este es el resultado:

¿Por qué en el año 2017 alguien puede sentirse convocado por el zapatismo?

  1. No hay que entender la historia como progreso, tampoco linealmente ni de forma ascendente; sino como un caracol.
  2. Personalmente, por creer que otros modelos de mundo son posibles. Por ver y haber vivido modelos de la izquierda institucional y representativa fracasar o por la obsolescencia de los conceptos. El zapatismo sigue sirviendo como un modelo de organización ciudadana de afinidades de resistencia, de autonomía, cuando no podemos encontrar otra salida al sistema en que vivimos.
  3. Porque tenemos que construir nuestro propio gobierno, como ellos.
  4. Porque nos convoca a creer que otra vida es posible. Porque se ha resistido a la esclavitud cotidiana como la única alternativa. Porque la autonomía vacía al capital. Porque la vida colectiva y en común vale la pena.
  5. Por la esperanza que ofrecen y han demostrado como propuesta anticapitalista. Además de que ha sido y es un actor político, a nivel local e internacional, que ha transformado al marxismo desde abajo. Como habitante de este país y afín a las críticas de la economía política me es importante estudiar, conocer y, si es posible, experimentar otras prácticas que se oponen y resisten al discurso-sistema hegemónica del capital.
  6. Llegué a Chiapas con muchas preguntas y esta noche, aun durmiendo en este estado, he formulado muchas más. Inscribirme y asistir al seminario zapatista va de la mano de buscar una nueva forma de organización social, económica y, naturalmente, política. Creo que el país que habito se encuentra frente a encrucijadas delicadas que ponen en una balanza interesante lo que pasará mañana. Imaginar un mejor mañana para todxs.
  7. Seguimos dudando, necesitamos brújulas-modelos-ideas-imágenes, porque el sup es mi artista favorito.
  8. Porque el capitalismo falló y nosotros tenemos la responsabilidad de hacer otros mundos.
  9. Es un acto de fe, desesperado. Porque el EZLN es el único actor “político” que en su discurso —y solo en él— aún busca establecer una forma de gobierno de bases, lo que proyecta un modo de identificación devoto, casi ciego, de deseados órdenes contrafactuales en esta historia horrenda de país.

¿Habremos asistido a un viaje al pasado?

  1. Sí. Ese pasado líquido y efímero sigue impregnado en las esencias, las consignas, los cuestionamientos, los discursos de un presente que ya fue ayer.
  2. Pasado es el presente.
  3. Reformar el pasado para entender la historia y sus consecuencias en el presente.
  4. Mirado desde la coyuntura, eso parece. Sin embargo, viéndolo con perspectiva, asistimos al mismo tiempo a una despedida y al umbral de un nuevo estadio en la lucha contra el capitalismo. Revisar para construir relatos duraderos.
  5. Soy nostálgico de nacimiento. Soñando creo al mundo. Viajando experimento esos sueños. Pasado absoluto —no hay otra forma de entender y relacionarse con el mundo si no es a través del pasado. O ¿de qué otra forma comprenderías estas palabras?—.
  6. El EZLN es una vida pre/post apocalíptica, es un sistema contra la globalización, un saludo al ritmo organizativo de comunidades de otro tiempo. Otro sistema para resolver problemas.
  7. Sí, asistimos a las grietas —un hoyo de gusano, o un hoyo de caracol— y frutos de la izquierda global y local. La metáfora del reloj sí es una suerte de espejo, además de que en el texto que presentó el supGaleano aparece una niña defensa zapatista, que para mí sugiere un diálogo entre generaciones y temporalidades. Este reloj puede ser también un reflejo que le devuelve el rostro presente del “cara de calcetín” a través del pasado.
  8. Sí.
  9. Del pasado es que surge la fuerza redentora, recordemos eso.

¿El CNI vive en soledad?

  1. Su lema principal es “No están solos”. Por lo tanto, el CNI vive de tal manera que esquiva la soledad propia de la vida en el capitalismo. Imposible resistir en soledad.
  2. No, no lo creo. En todo caso sería una apología de estar en soledad con otros. Hay que hacer una precisión, ya que el CNI es distinto al EZLN. Las estructuras de organización son muy diferentes del EZ y, creo que, el CNI sí tiene y recupera una noción de lo común que se aleja de la experiencia de la soledad heredada del sujeto moderno occidental.
  3. La colectividad está compuesta de individuos, así como la individualidad se encuentra contaminada de una colectividad. El ejercicio de la soledad atraviesa esa ecuación. Me parece sano como espacio digestivo para volver a compartir.
  4. No hay tiempo en esta crisis para la soledad.
  5. Es precisamente lo contrario: se vuelve (o quiere volverse) la muestra de que no estamos solos —aunque sus enemigos quieren que creamos eso—. Somos muchos, somos los más. Y solo juntos, en colectivo, otra vida podrá aparecer ¡No estás solo!
  6. No solo el CNI. Es cierto, el seminario da la impresión de desarrollarse como un encuentro de soledades, tanto de sus protagonistas como de la militancia asistente. Se trata, creo, de una suerte de desamparo teórico y político superado por nuestra decadente realidad. De alguna manera es una condición compartida por la sociedad mexicana en su conjunto.
  7. No-Consejo Nacional Indígena- es una búsqueda por la colectividad, la agrupación —aun a pesar o sobre o gracias a la individualidad— yo soy los otros-otra vez.
  8. En muchos de los momentos del desarrollo del seminario he sentido una soledad pronunciada. Quizá por ello he buscado encontrar a algún otro solitario deambulando, para hacer equipo e intentar entender. Buscar alguna respuesta. Muchas de las ponencias del seminario han dibujado figura de nostalgia y soledad y silencio frente a un tiempo que parece perdido. Paradójicamente, el quórum de tanta gente, jóvenes la mayoría, no parecen llenar un auditorio abarrotado de preguntas.

¿Por qué el EZLN no asume un liderazgo?

  1. Porque el EZLN está inspirado en un sistema vertical (militar) y sería una contradicción asumir un liderazgo horizontal (democracia radical), por ello se suscriben al “mandar obedeciendo”. El caudillismo aplicaría solamente para el contexto específico e interior del EZLN. Por eso creo que la única caudillo, hasta ahora, puede ser la candidata que el CNI va a proponer y no el EZLN.
  2. ¿En qué sentido? ¿Un liderazgo nacional, un liderazgo en su núcleo? En esto último, dudo mucho que el EZLN no tenga un liderazgo asumido y vertical. Su función y su naturaleza militar lo exigen, tanto como su horizonte de permanencia en lo político.
  3. En el EZLN no existen comandantes.
  4. Porque no busca el poder, duda de sí mismo y no quiere un régimen castrense. El EZLN es, en todo caso, una herramienta de pensamiento y quehacer para otros liderazgos.
  5. El liderazgo solo está en nosotros mismos. Cada uno, tras la muerte de Dios, debe convertirse en su propio sol. Porque no hay meta. Para decirlo más claramente: la meta debe ser creada por nosotros mismos. Aquí, ahora ¡Muerte al líder! ¡Muerte al jefe supremo! ¡Muerte al Führer! ¡Muerte al presidente! Zaratustra no tiene discípulos.
  6. Porque el liderazgo equivaldría a un sistema vertical y de poder el cual defienden desde otro lugar. De igual forma, siento que Galeano, en su papel de portavoz, ocupa la posición de líder y jerarquía.
  7. Aunque el EZLN no asume un liderazgo, es evidente que la voz de los hombres lleva la batuta. El subcomandante Galeano y el subcomandante Moisés como los más evidentes sujetos de ello. Asumir un liderazgo como tal, de facto o de jure, sería entrar en una estructura y organigrama del que huye hacia las montañas el EZLN.
  8. Por temor a ser dictatoriales y volverse lo mismo que critican. Porque quizá no se sienten capaces. Más bien lo están haciendo, pero no somos capaces de entenderlo.
  9. El liderazgo es lo más lejos de nuestros centros. Los centros son lugares donde todo tiene que ser, que compararse, que preguntarse. La imagen del zapatista es volverse uno, que todos son iguales.

¿Cuál es la función del género dentro del anonimato?

  1. Parece seguir siendo una estrategia simbólica. Sin embargo, considero que es sobre todo una estrategia de espectacularización y una forma de intentar curar una culpa. Así como cumplir con una demanda social ética. En la mayoría de las mesas del seminario las mujeres (mucho menos las encapuchadas) no tuvieron voz.
  2. El anonimato da la posibilidad de construir, no solamente desde la colectividad sino hacia una nueva individualidad. Da la posibilidad de entretejer una subjetividad atravesada por muchas personas del singular “yo, tú, ella y él”, por eso la vigencia del proyecto anónimo, un nombre, un sujeto gramatical sin nombre, pero con género.
  3. No tengo respuesta concreta para esta pregunta. Sin embargo, me parece que el anonimato da la posibilidad de, precisamente, salir de una estructura. Al ocultar el rostro, el sujeto puede imaginarse más allá de la clasificaciones y etiquetas sociales, de un mundo, un tiempo frente al que se busca alejar.
  4. El anonimato anula el género. El pasamontañas los… nos vuelve él, ella, otro animal o cosa. El pasamontañas solo puede ser queer.
  5. ¡Viva la capucha! El anonimato en público anula las posibilidades del mercado para intervenir sobre los cuerpos.
  6. Yo me iría un paso más atrás. ¿Cuál es la función —y posición— del individuo en ese “anonimato doble”? El que responde al pasamontañas y el que se agazapa en la historia de los usos y costumbres de las comunidades que reúne el neozapatismo, historia poco comentada y no siempre justa.
  7. ¿No es increíble todo lo que puede tener dentro un lápiz?… o un pasamontañas.
  8. Asumir la posición simbólica de los grupos más marginalizados, mujer, indígena, sin voz dentro de sus espacios públicos. México necesita una voz femenina dentro de sus espacios hegemónicos de poder. Es también prender chispas desde lo imposible. Provocar desde y hacia lo simbólico.
  9. Da poder. No tener cara se vuelve no tener cuerpo. Por fin se puede actuar libre de la presión de lo que son. ¡Hacer voz! Nada más.

¿Cómo mirar la mano invisible desde abajo y a la izquierda?

  1. Aprendí algo hace tiempo: el capital solo es en movimiento. Es decir, el dinero estático no funciona jamás como capital. Debe circular, invertirse, ponerse en circulación, girar. La mirada que quiero captar, por tanto, debe ser la del cineasta —no la del pintor, tampoco la del fotógrafo—. Lo mismo sucede, supongo, con la mirada que quiere aprehender a la (supuesta) mano invisible: debe ser una mirada ágil, una visión capaz de ver en la oscuridad, de atravesar paredes y bóvedas blindadas. Es una mirada oblicua y punzante. Me viene a la mente la mirada del que desconfía. O mejor: del amante traicionado.
  2. Una comedia de errores en función del lenguaje teatral no para explicar ni cambiar nada. Una forma de indicar, proponer preguntas y confusión para, justamente, oponerse al sistema.
  3. ¿Cómo mirarla si es invisible? Otra perspectiva podría alterar las reglas del sentido común.
  4. La llamada “mano invisible” poco a poco se fue haciendo más estorbosa, más redundante, más explícita. Esa nueva visibilidad inaugura maneras de resistencia desde aquellos lugares en los que esa mano ha dejado los estragos de su paso. La mano entonces es al mismo tiempo invisible y evidente, esta doble condición permite agrietar la mirada de arriba con los ojos del despojo, la opresión y la violencia.
  5. Al poner énfasis en el sol al mismo tiempo que en el dedo que pretende taparlo.
  6. Se mira desde arriba para asumir nuestros privilegios y caer profundamente dentro de nuestras contradicciones. Ya desde abajo se mira hacia el cielo y se señala al que te transportó a ambos lugares.
  7. Siempre podemos ver la mano amiga.
  8. A partir de esa frase casi echeverrista lanzada en el seminario por uno de los académicos ponentes, yo la vería peluda, con garras, como las manos de Mickey Mouse sin guantes. Preferible mirar hacia el frente y poco más, lejos de entelequias como los conceptos de izquierda y derecha, que en una geografía política como la nuestra ya nada aportan (hasta los postulados hemos perdido).

¿En qué consiste, cuáles son sus rasgos, cómo es, cómo sería, cómo fue, cómo queremos que sea una “forma-de-vida” no capitalista?

  1. Preindustrial, un circo de necesidades donde no sobras. ¿Dónde no hay tiempo libre? No necesariamente, pero hoy hay microcomunidades donde todoas tienen propósito; donde la comunidad es como una máquina y todos los engranajes tienen su lugar. El problema del mexicano es que está obsesionado con el horror, por saludar a lo que no funciona. Sin embargo, pero con el apropiado lenguaje, todo es posible.
  2. Imagino algunos rasgos (y hago trampa asumiendo una definición negativa): no sería individualista, no estaría regida por la lógica mercantil, no le interesaría la ganancia económica, no pensaría en sí antes que en otro, no explotaría, no sería marcada por la lógica acelerada. Pero de algo estoy seguro: tampoco sería una forma de vida perfecta.
  3. No me iría al otro margen (si es que puede existir esa “forma de vida no capitalista”). Propondría una mezcla de órdenes actuales entremezclados con acciones simple y llanamente humanas, principalmente basadas en ejercicios de dignidad, creación de ciudadanía, verdad, justicia, empatía, mesura, sea en lo político, en lo económico o en lo cultural. Por otra parte, habría que reconocer y echar mano de las virtudes del capitalismo, que no son pocas.
  4. Poder nacer otra vez donde y como queramos.
  5. Mística, imaginaria, amorosa, feliz impura, cívica, con humor, donde soñar (dormir) es trabajar, donde aprender es sinónimo de vivir, una sin disciplina, con mucho respeto a la pluralidad.
  6. La vida no-capitalista tiene otra noción del tiempo y otra construcción del espacio. Sus rasgos son de dos tipos, formales e informales; entre los primeros se encuentran la gobernanza horizontal, estructuras democráticas en las formas de producción y trabajo; entre las informales podemos señalar: una vida colectiva, feliz e igualitaria. No hay opresión y la esfera pública es infinita. Las disputas políticas son constantes; el conflicto, gasolina social, la palabra es la única arma.
  7. En identificar que el tiempo no se rige por horas ni segundos. La vida está en la música, en la capacidad de decir sí, como la de decir no. Un tiempo, un espacio donde los individuos puedan vivir en comunidad, en donde se geste la alquimia del amor.
  8. Una forma de vida que no puede contener entre sus respiros y suspiros a la propiedad privada, la explotación del hombre por el hombre y la mortalidad. Una forma de vida inmortal e inmoral.

¿Ahora qué sigue? ¿Podemos, tenemos que ser optimistas?

  1. Buscar, en principio, plantar cara a la verdad: como lo dijo el simbolista ruso Alexander Blok, “tenemos todo para ser pesimistas”, y eso toca a todos nuestros caudillos (y caudillas).
  2. Sí, sí podemos. Sí podemos. Tenemos que serlo. Te di una respuesta optimista.
  3. Sigue la confusión, las preguntas. Sí, sí, sí. Es necesario ser optimistas como una forma de resistir a los embates de la realidad. No negar la crítica, pero sí voltear a ver las otras posibilidades.
  4. Robo el concepto de alguien (creo que de Walter Benjamin): hay que organizar el pesimismo. Asumir la desgracia, el fracaso, la explotación, el exterminio. Asumir que nos han vencido. Hoy y mil otras veces. Hoy y mañana. Pero aun así debemos organizarnos, unirnos bajo una misma bandera: la esperanza de que vendrá una mejor vida. Como dice la canción: ¡la mejor vida está por venir!
  5. Frente a los peores escenarios florece la posibilidad de imaginar. Cuando el mar se pica es cuando la improvisación funge como la mejor brújula para definir algún rumbo. El panorama no es alentador, pero un ejercicio como el que se eterniza en todas estas respuestas evidencian que se puede ser optimistas.
  6. Debemos cambiar el tiempo y su forma para ver el que viene, anticiparlo, imaginar futuros. Sigue la resistencia, la rebeldía, la insurrección; debemos construir sobre las cenizas del capitalismo: podemos ser optimistas.
  7. Hay mucho poder/potencial de ser pesimistas.
  8. Seguir creyendo que la educación es el arma más potente desde un alcance real. Desaprender y abrir espacios para la autocrítica. Autoformarnos. Seguir con los grupos piratas en manteles.
  9. Seguimos todos todos todos todos todos todos todos todos todos todos todos.

¿Y tú qué?

  1. La precarización del futuro es angustiante. Cada cosa que hago busca paliar esa angustia e imaginar, desde lo político, una mejor vida en la vida. Nosotros podemos replicar algún modelo de vida fuera del capital. Agrietar el relato que nos dice que no hay otro relato imaginable.
  2. Me sorprende y me llama la atención la vigencia del sistema político representativo, por las urnas y el ejercicio de una supuesta ciudadanía por la vía de voto. Observo y escucho infinitos reclamos sobre la situación actual del país, barrio, calle y mundo. Creo en la organización social y/o con afinidades de los afectos. ¿Conoces a tu vecino? ¿Ya escuchaste las demandas de tu entorno inmediato? ¿Conoces y ejerces tus derechos?
  3. ¡Yo estoy aquí con ustedes!
  4. Soy lento-aprendo despacio-también soy vanidoso-disfruto la soledad-desconfío de mis ideas-ejerzo mi política fuera de la política-soy los otros-me contradigo-necesito de ustedes para poder alejarme y reencontrarme-volver a admirarlos-voy y vengo-me detengo y caigo-necesito de un guía-juntos pero no revueltos-sigamos viajando-reconocernos.
  5. Yo estoy aprendiendo aquí con ustedes de estas experiencias y realidades de las autonomías zapatistas y con entusiasmo porque el agua todavía se raspa.
  6. Yo, claramente en un presente que comparte espacio con otros presentes, muchas veces en un desfase que puede durar lo mejor de nuestras vidas, algo ingrato, si bien se ve.
  7. Me preocupa mi país y mi gente. Mi comunidad, yo. Procuro escuchar, cuidar mi cuerpo y trabajar con mi mente. Asimismo, dentro de mis posibilidades, trato de construir espacios justos y amables.
  8. Seguimos bailando salsa, pasos por delante y por detrás. Es posible que nunca nos salgamos de los pasos, porque tallados ya están.

(El grupo sesionó entre las 10 pm y las 2 am. Estuvo conformado por: Daniel Aguilar Ruvalcaba, Fernanda Barreto, Juan Caloca, Luciano Concheiro, Anamaya Farthing-Kohl, Santiago Hernández, Antonio Martínez Velázquez, Johann Mergenthaler y Gerardo Villadelángel.)

 


Foto: Agencia Subversiones

 

 

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