Siete materiales para repensar el Estado y la democracia en el siglo XXI

El tema fundamental del siglo XXI es la desigualdad. Ante este contexto, para pedirle cuentas sobre la administración de lo público, es una tarea urgente reactivar nuestros vínculos con el Estado.

| Democracia

Quinta selección de la serie "Siete".

Estas seis lecturas, junto con el documental, desarrollan una idea sencilla pero fundamental: cómo la configuración democrática de gobierno ofrece mecanismos de control político y judicial que hacen del acuerdo del Estado uno dinámico en el que las instituciones de la democracia incluyen sus propios mecanismos de cambio.

La secuencia de las lecturas incluye revisiones históricas y discusiones contemporáneas. Desde la centralidad del capital en la configuración de las instituciones del Estado moderno (i.e. dado que es el único insumo que trasciende el tiempo, en palabras de Bates, y dada la búsqueda de mecanismos para asegurar su acumulación y distribución), hasta dos discusiones recientes (vinculadas entre sí y con el tema anterior) sobre “lo público” y los retos que la desigualdad –económica pero también política– plantea a la gobernanza en democracia.


1. Carles Boix. Political Order and Inequality: their foundations and their consequences for human welfare (2015). Capítulos 1 y 2.

En este libro, Boix explica el mecanismo mediante el cual cambios en la productividad de los insumos (trabajo y capital) generan desigualdad en la sociedad y cómo de dicha desigualdad nacen, en un proceso endógeno, instituciones bajo las cuales algunas personas asumen el papel de “productores”, mientras que otros asumen el de “extractores”. Boix ofrece una versión contemporánea y más persuasiva de la idea clásica de Mancur Olson del Estado como “bandido estacionario”, sustentada con evidencia empírica, y colocando a la innovación y desigualdad en el centro de nuestra discusión sobre el Estado.

2. Robert Bates. Prosperity and Violence. The political economy of development (2001). Capítulos 3, 4 y 6.

En este trabajo, que podría describirse como una síntesis de Max Weber con North y Weingast (1989), Bates nos presenta la mejor discusión en la literatura sobre la relación dinámica que existe entre desigualdad, violencia e instituciones; cómo estas fuerzas interactúan entre sí en el proceso de formación del Estado contemporáneo y sus efectos de largo plazo en el desarrollo y bienestar de nuestras sociedades.

3. Adam Przeworski. Democracy and the Limits of Self Government (2010).

Przeworski en este libro retoma sus trabajos anteriores (1991 y 2000), en los que ofreció la definición más influyente de democracia en la literatura y ahonda en una discusión sustantiva sobre cómo y por qué la democracia coexiste con atributos que no asociamos teóricamente con ese tipo de gobierno, como violencia, arbitrariedad, represión o desigualdad. Desde ahí, desde ese mismo pesimismo, Przeworski hace una defensa propositiva de la democracia, como el régimen que maximiza, asequiblemente, libertad e incidencia.

4. Adam Przeworski, Susan C. Stokes & Bernard Manin. Democracy, Accountability and Representation (1999). Introducción y Capítulo 1.

Este libro contiene la mejor discusión sobre representación y rendición de cuentas horizontal y vertical en democracia, que son los dos mecanismos centrales de control al comportamiento de quienes ocupan el aparato estatal (i.e. gobiernos). Los autores examinan críticamente la teoría bajo la cual el voto (i.e. sujetar sobrevivencia política a una mayoría electoral iteradamente) es condición suficiente para que exista representación política. Desde esta crítica, los autores dibujan las condiciones necesarias para, al menos, acercarnos asintóticamente a ese ideal.

5. Amartya Sen. The Idea of Justice (2011).

Si pones en una canasta a la libertad como capacidad para ejercer derechos junto con las distorsiones que cualquier mecanismo de agregación de preferencias puede implicar, terminas con la reconceptualización que Sen hace de “justicia”, como un concepto en el que conviven desigualdad y espacios institucionales de incidencia. Sen no solo propone una teoría sustantiva, sino que hace de esta teoría algo accionable en las instituciones de la democracia.

6. Robert Reich. Inequality for All (2013).

Este documental no solo toca las discusiones contemporáneas sobre la distribución del ingreso, sino que rastrea la génesis de la desigualdad en Estados Unidos y explica el papel que los retornos de capital financieros tuvieron en precipitar la crisis. Al explicar el origen histórico de la desigualdad económica, pone contundentemente al descubierto que ésta tiene su origen parcialmente en un desigual acceso al poder político.

7. Fernando Atria, Guillermo Larrain, José Miguel Benavente, Javier Couso y Alfredo Joignant. El Otro Modelo: Del Orden Neoliberal al Régimen de lo Público (2013).

Chile es tal vez el país de América Latina que ha implementado de manera más exitosa el modelo económico neoliberal que recomienda el “consenso de Washington”. Sin embargo, en este libro, cinco de sus pensadores más influyentes se preguntan si este modelo ha generado un desarrollo aceptable bajo premisas democráticas básicas. Los autores hacen una reconceptualización del Estado y lo público para proponer un nuevo modelo económico, exitoso, sí, pero exitoso para todos.

(Foto: cortesía de Comisión Interamericana de Derechos Humanos.)

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