Cómo salir de una relación tóxica (con la desinformación)

Valora tus clics, revisa tus muros, medita antes de compartir o comentar. La desinformación es una forma de abuso emocional

| Noticias falsas

Ilustración @donmarcial

Una gata pelirroja mira detenidamente la pantalla de un celular, unos segundos más tarde se recuesta sobre el dispositivo.

https://www.facebook.com/1554431097/videos/vb.1554431097/10211723703118791

Este video de un poco más de un minuto acumuló por lo menos 44 millones de vistas cuando se publicó en un centenar de cuentas de Facebook y YouTube en 2018. ¿Por qué sobresalió de entre la muy vasta colección de videos de gatos en internet? Por su descripción.

Estos son ejemplos de títulos que lleva el video en algunas cuentas de redes y páginas web:

“Gato mira a su dueño en el celular después de muerto” (sic)

“Gato abraza el teléfono de su dueño muerto”

“Gato mira a su dueño fallecido y no puede contener su tristeza”

El video es real, el contexto es falso. Teyit, un medio verificador de Turquía, encontró a Sevilay Deryal, la dueña de la mascota, con vida. Deryal explicó que ella tomó y publicó el video de su gata Mia mirando el celular en 2016. El video original no contiene ninguna descripción melodramática de la escena.

Los videos proyectados en la iPad y el celular suelen atrapar la atención de Mia. A veces se recuesta sobre las pantallas encendidas de los dispositivos. No hay mayor explicación.

La dueña también cuenta que una persona la contactó por mensajes de texto para decirle que su hijo no paraba de llorar por el video de la gata y le pidió una foto de ella para demostrarle al niño que estaba viva y así cesara el llanto.

“Han creado una trama muy buena, pero falsa”, escribió Deryal en un texto publicado por Teyit.  “Lo que hicieron se llama abuso emocional”.

La desinformación es una forma de abuso emocional, una relación tóxica en la que todos podemos caer y recaer. Como en cualquier romance disfuncional, hay una parte manipuladora y una manipulada. A lo largo de la relación, la primera aprende las formas más efectivas de mantener a la segunda comiendo de su mano, a conseguir la reacción deseada. Sabe qué botones tocar.

Una de sus armas más efectivas de las fuerzas desinformadoras son los videos y las fotos. No somos muy diferentes a Mia. El contenido audiovisual atrapa nuestra atención y despierta nuestras emociones mucho más rápido y de forma más eficaz que un texto.

Todo lo que vemos en el video de la gatita es real, pero fue sacado de contexto para movernos las tripas y el corazón. ¿A quién no le encantaría que su mascota sintiera tristeza y nostalgia cuando ella/él pase a mejor vida? ¿Cuántos no añoran que los gatos dejen a un lado su típica indiferencia y expresen algo de interés por nosotros los humanos?

Salvo por el niño que no paraba de llorar, podría apostar que el video de Mia sacado de contexto tuvo efectos relativamente benignos, pero, ¿qué sucede cuando el mismo método se utiliza en un contexto político?

Revisemos estos dos casos recientes.

El periodista Pedro Ferriz Hijar lanzó un tuit en el que identificaba a un hombre saliendo de una tienda Hermés como uno de los hijos de Andrés Manuel López Obrador. En realidad se trataba de otra persona, quien desmintió el tuit con otro tuit.  Ferriz se retractó. En Verificado 2018 notamos que las noticias falsas sobre los lujos de la familia de AMLO eran de las más compartidas. Las verificaciones no siempre obtenían el mismo nivel de engagement. El dato engañoso tiende a tener mayor impacto que su desmentido.

Joaquín López-Dóriga retuiteó una foto de un científico con una pancarta pidiendo apoyo al gobierno tras el recorte del presupuesto que financiaba su proyecto de investigación y por lo tanto sus ingresos. El presentador reclamó al Conacyt (Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología). El problema es que el científico es argentino y le reclamaba al gobierno de Argentina. Conacyt hizo la aclaración en Twitter. López-Dóriga también se retractó, pero antes su tuit original acumuló miles de retuits y favoritos.

Los verificadores caemos en el error de hacer guías o dar tips para corroborar la veracidad de contenidos sospechosos sin tomar en cuenta que no siempre despiertan sospecha, sino alegría, tristeza, enojo o sorpresa. No podemos esperar que la audiencia apague sus emociones así, de la nada, y se ponga a verificar cada foto que tuitean los influencers de la noticia o cada video de gatitos que se topa en sus redes.

Casi siempre, la gente que está en una relación tóxica cree que está en una relación sana. Por eso, antes de recomendar cualquier acción fulminante, es necesario hacer algo de introspección. Vamos paso a paso:

1) Reconoce el valor de tus clics

Sin ti, los medios digitales, no son nada. Tanto los engañosos como los confiables te necesitan para sobrevivir. Se alimentan de tus clics, vistas y compartidos. Con ellos hacen mucho, mucho dinero, porque con ellos atraen publicidad o socios comerciales a sus cuentas de redes y sitios web. Esas interacciones son el oro de la era digital. Son los cimientos de las fortunas de Zuckerberg, Jeff Bezos y Yuya. ¿Tú le darías un fajo de billetes al primero que veas en la calle? Pues eso es lo que haces cuando compartes y likeas un contenido de dudosa procedencia. Valora tus clics. No se los des a quien sea.

2) Revisa tus muros

Tómate unos minutos y haz scroll en tu muro de Facebook y tu timeline de Twitter. Revisa con detenimiento los contenidos que has compartidos en las últimas semanas. ¿Cuál es el panorama general? ¿Te gusta lo que ves? Imagina que los antropólogos del futuro hicieran estudios sobre nosotros basados en nuestros muros y timelines. ¿Realmente reflejan quién eres? ¿Son una clara representación de tu sofisticada y compleja personalidad? Si la respuesta es no, tal vez sea porque compartes cosas en automático o comentas lo primero que te viene a la cabeza, sin pensar mucho en los efectos que tendrán para ti y los que interactúan contigo en esos muros y timelines.

3) Medita tres segundos antes de compartir o comentar.

Nuestras vidas aceleradas nos han entrenado a interactuar en redes al mismo ritmo, pero no tiene que ser así. Como ya lo establecimos, tus clics, likes y compartidos valen oro. Por eso, tómate tres segundos antes picar ese botón y pregúntate, ¿la información que presenta este video/tuit/post es clara?, ¿no existe la posibilidad de que se trate de una exageración o un engaño?, ¿no es demasiado bueno/trágico/asombroso para ser verdad?, ¿realmente confío en el medio o la persona que presenta la información?, ¿conozco al medio o a la persona que lo presenta o es la primera vez que veo uno de sus contenidos? Si surgen dudas, no des clic.

Haz lo mismo cuando tengas ganas de comentar debajo de una publicación o un video

Estos tres pasos te ayudarán a descubrir si tienes una relación tóxica con la desinformación. Una vez que salga a la luz y quieras salir de ella, ahora sí, puedes hacer uso de esta guía casera para hacer verificaciones. Todas las herramientas enlistadas son gratuitas y muy fáciles de usar.

Si las cosas se ponen complicadas, como en cualquier relación tóxica, pide ayuda. Para eso estamos los verificadores. Usa el hashtag #AJPlusVerifica o pide que te agreguemos a nuestro grupo de Facebook Verifica Malditas Fake News.

 


Esta publicación/plataforma ha sido posible gracias al apoyo del pueblo de los Estados Unidos a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Su contenido es responsabilidad de los autores y no refleja necesariamente el punto de vista de USAID o del Gobierno de los Estados Unidos de América.

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