Hay periodismo para rato

No existe un modelo ideal, pero el valor único agregado, conocer a las audiencias y combinar el entretenimiento con el viejo oficio del buen periodismo son claves para que un medio alcance el éxito

| Modelo de negocios

Vivimos en el periodismo de alta velocidad: el tránsito rápido de primicias, datos e información domina nuestra manera de percibir y contemplar el mundo. También el tiempo para forjarnos una opinión.

Los ciudadanos estamos “hiper-conectados” y la justificación para qué pagar si ya es gratis se impone. Hay una abundancia de información y el contenido se ha convertido en un commodity.

Todo esto ha venido a replantear la forma de hacer periodismo, no solo en América Latina y en México, sino prácticamente en todo el mundo. Algunos medios y emprendedores optan por el modelo gratuito basado en publicidad online, mientras otros se deciden por modelos freemium (unas noticias gratis, otras no) o de franca paga (paywall).

Parece que aún no existe un solo modelo ideal y rentable. Lo que sí hay son ejemplos exitosos de diarios, sitios y aventuras periodísticas digitales que podrían servir de referencia para perfilar cualquier nuevo proyecto periodístico online e impreso.  Pero el benchmarking no garantiza un éxito similar. Hay que hacer mucho trabajo de planificación y segmentación para emprender un nuevo proyecto o resucitar un medio existente.

¿Por dónde empezar? Sin duda por definir tres elementos clave:

1) el valor diferenciador del nuevo medio.

2) la audiencia target.

3) los principios periodísticos a defender.

El valor diferenciador radica en la originalidad y la oportunidad de hacer algo único y relevante. Esto tiene que ver con el momento o timing de emprender un nuevo producto, como ocurrió con The New European en Inglaterra, que nació en medio de la polémica del Brexit y que rápidamente encontró una aceptación entre los opositores a dicho movimiento.

Seguramente veremos cada vez más este tipo de proyectos de “Periodismo Pop-Up” (emergente) que consiste en lanzar publicaciones de existencia indefinida, que aprovechan una oportunidad de mercado del momento y cuentan con el derecho a perecer cuando se agote la novedad o utilidad.

Un segundo factor será establecer la audiencia meta a la cual llegar. En este sentido se debate el modelo del huevo (el proyecto) y la gallina (la audiencia). ¿Qué es primero?

Hasta hace algunos años era aún rentable probar con la creación de un medio impreso, por ejemplo, y formar un público lector mientras se crecía la publicidad y la circulación. Hoy con el Internet y las redes sociales muchos optan por generar primero una audiencia, entender sus hábitos, crear data y de ahí perfilar productos impresos y online más definidos.

En cualquiera de los casos el contenido será siempre el rey, pero la audiencia será la reina a servir y satisfacer. Las herramientas de la tecnología y el software (para recopilar data) nos permiten forjar audiencias que podemos conocer y entender para después hacer rentables nuestros contenidos y la publicidad de los anunciantes. Facebook e Instagram son los sembradíos de audiencia más populares hoy en día.

Y, en tercer lugar, aunque no menos importante, resulta clave definir los que serán nuestros principios o valores periodísticos. Aquí juega un rol clave contar con auténticos periodistas —y no solo gestores de contenido— a cargo de la operación y liderazgo de nuestro medio.

Muchos proyectos fracasan porque la atención se concentra solo en generar marketing digital. Realizan estrategias para lograr mayores visitas y obtener mejor ranking en buscadores a través de contenidos genéricos pero de poca relevancia para mejorar la calidad de vida de nuestras comunidades, fiscalizar al poder y generar opinión.

Se olvidan de ejercer el viejo oficio del buen periodismo y de hacer trabajos que quizá no generen tantos analytics favorables como los aporta una nota de escándalo de alguna celebridad, pero que resultan prioritarios para contribuir a construir una sociedad civil mejor informada y más representada.

Un justo balance entre notas de entretenimiento e información trabajada bajo criterios de alto rigor periodístico, será en algunos de los casos el modelo más conveniente a emprender.

Muchas fórmulas de periodismo contemporáneo irán apareciendo en el camino. Para muchos, como ABC Noticias de Monterrey, el modelo híbrido ha resultado exitoso.

Este medio regiomontano ofrece una edición impresa gratuita (freemium paper) con periodismo local e hiperlocal de lunes a viernes, impulsada con una distribución muy bien segmentada y combinada con una creciente estrategia de suplementos comerciales: videos, audios, breaking news en redes sociales y Web. Y, además, con un gran posicionamiento en un segmento de información demandante por la audiencia: el comentario y debate futbolístico por radio casi todo el día. Un súper combo

Quizá veremos en el corto plazo más fórmulas híbridas como las de ABC en nuestras ciudades y también de diarios y sitios como Soy502 de Guatemala dirigidos a audiencias millennial y de medios digitales como Político que lanzan versiones impresas (¡IMPRESAS!) con contenidos premium para sus ya fieles audiencias complementadas con mayor inbound marketing.

El futuro del periodismo es promisorio para aquéllos que logren diferenciarse en su nicho, hacer minería de data con las audiencias y retomen el viejo oficio del buen periodismo tradicional combinado con opciones de entretenimiento gratificante.

Construyamos audiencia, perfilemos un buen producto editorial… y los recursos llegarán.

 

 

 


Esta publicación/plataforma ha sido posible gracias al apoyo del pueblo de los Estados Unidos a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Su contenido es responsabilidad de los autores y no refleja necesariamente el punto de vista de USAID o del Gobierno de los Estados Unidos de América.

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