La cancelación de las evaluaciones a los maestros. Cuatro hipótesis

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Digo cancelación porque creo que esa es una interpretación sensata de la “suspensión indefinida” de las evaluaciones a los maestros que ha declarado la SEP . Supensión que el propio Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación considera fuera de la ley. La suspensión sin previo aviso, sin procedimiento a seguir. Una suspensión sin fechas se puede interpretar como la cancelación de uno de los grandes logros de la reforma educativa (y del Pacto por México en general).  A diferencia de aquellos que creen que no se valen las especulaciones (o que las explicaciones son obvias) yo creo que dada la sequía de las explicaciones de la autoridad, explicaciones públicas  y plausibles de un acto tan trascendente, el deber, de hecho, es especular. Sólo así se podrá entender, ya que tengamos más información, por qué se cancelaron las evaluaciones. Por eso la valía de revisar algunas hipótesis.


1. Chantaje de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE)

Hay una primera interpretación del hecho y es que el gobierno ha cedido a las “presiones de la CNTE”. Un ejemplo es el comunicado de la asociación civil Mexicanos Primero y su subsecuente petición colectiva. Sabemos que la CNTE se sigue oponiendo a las evaluaciones y que se han movilizado dura y sistemáticamente al respecto.

Sin embargo, la CNTE lleva presionando en este sentido durante los últimos años. Su presión hasta ahora no había sido suficiente. Y, debe reconocerse, la CNTE no sólo se ha opuesto de manera regular, también lo ha hecho con argumentos que pocos han atendido. Argumentos que, en el fondo, no en la estrategia, se abren a la negociación sobre la evaluación siempre y cuando se haga bajo otras reglas.

Son argumentos interesantes. Podrían llevar a revisar las normales, con exámenes de ingreso al servicio menos «estandarizados» y evaluaciones de permanencia  que consideren más la “diversidad económica, social y cultural” de los maestros y las escuelas, así como incluir la participación de los propios maestros en la promoción de sus colegas. Es interesante, aunque uno no esté de acuerdo con todo, especialmente en el tema del ingreso. ¿Entonces por qué ni siquiera negociarlas, sino cancelarlas completamente? ¿Alcanza la pura oposición de la CNTE en Oaxaca y en Guerrero para explicarlo?

En otras ocasiones, la oposición sistemática de la CNTE, al contrario de lo que ocurre hoy, parecía ser un incentivo para endurecer la posición del gobierno hacia ellos y marginarlos de las decisiones. Entonces ¿por qué el cambio en este momento? El factor evidente, con capacidad de intervenir, es la elección. El cálculo electoral que sacrifica una política pública que costó mucho trabajo encaminar  y aprobar.


2. Pacto electoral con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE)

En esta hipótesis, se abre una vía doble. La primera es que sabemos que en Guerrero y zonas de Oaxaca, zonas particularmente delicadas para la organización de la elección, existe un interés legítimo de que se lleven a buen fin. Aunque no queda claro si suficiente para sacrificar un avance así. La CNTE en Guerrero es parte (aunque no la totalidad) de estas presiones. El problema con esta lógica de “ceder ante el chantaje electoral de la CNTE” es, primero, que las autoridades de hecho han utilizado la fuerza pública contra ellos en ocasiones menos importantes. Y segundo, que en términos electorales, hay otra vía de indagación electoral que tiene una lógica mucho más poderosa y potencialmente mucho más “conveniente” para el partido gobernante en estos tiempos: cancelar la evaluación por el valor electoral de los maestros en general.

El “valor electoral” de los maestros ha estado probado en los hechos. Desde la formación de su frente partidista (el PANAL) y su sobrevivencia electoral en el tiempo. También su capacidad de hacer alianzas estratégicas, no en las boletas, sino para el día de la elección. Esta conveniencia electoral poco o nada tiene que ver con la agenda o capacidad de organización de la CNTE, sino más bien con la agenda y capacidad de organización del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

Los maestros agremiados en el SNTE (cerca de un millón y medio) han probado que son capaces de organizarse y diferenciar su voto en momentos clave. En 2006, Felipe Calderón llegó a la elección aliado con el SNTE. El PANAL no sólo logró mantener su registro con votos locales y para el congreso de la Unión, sino que también dio su apoyo a Calderón; al punto de haber contribuido con votos críticos que fueron los que hicieron la diferencia para derrotar a López Obrador.

Los maestros del SNTE, a pesar de haber aceptado las evaluaciones (sobre todo después de la captura de Elba Esther Gordillo), se han opuesto históricamente a ser evaluados y a modificar la estructura de su servicio profesional en función de ellas.  En términos electorales, la cancelación de las evaluaciones abre la posibilidad de negociar el voto federal de los maestros en el último segundo (cosa que también han hecho en el pasado y que tradicionalmente encarece el precio de sus votos). El gobierno, de ser este el caso, estaría sacrificando algo sustantivo y votado a lo ancho del espectro político, pasando por encima de la ley, a cambio de una ganancia electoral partidista particular.


3. Posponer para reprimir después

Una de las hipótesis más duras la ha lanzado Ariel Rodríguez Kuri, quien invita a debatir que el “gobierno reprimirá a gran escala [a la CNTE] después de las elecciones” y que “esta medida es un distractor”. Esta hipótesis provoca pensar que la medida está inscrita en una lógica gubernamental de eliminación política de un adversario.  La fabricación de un momento de calma que, en lugar de abrir la posibilidad de una nueva negociación, más bien anuncia una tormenta. Esta estrategia política no es novedad, dice Ariel Rodríguez, sino que tiene atecendentes en el sexenio del Presidente Salinas.  Retraerse un paso, dar palos y avanzar dos.

La hipótesis sobre esa manera de proceder la asocia Rodríguez Kuri con la captura de la Quina y la posterior persecución de adversarios políticos. Especialmente aquellos asesinatos poco recordados de cientos de perredistas durante aquel sexenio (aquí un extraño pero interesante repaso de Ricardo Alemán).  Una hipótesis que podría interpretarse como una de control de agenda y de control territorial (en Guerrero tiene una lógica particular).


4. La carambola y una reflexión

La cosa con las buenas hipótesis científicas es que son distinguibles y suelen ser excluyentes. En casos como estos, en donde el objetivo es entender la estrategia política (más que cuál es la causa y cuál el efecto), la imbricación de las racionalidades anteriores también es posible. Se pueden encontrar en un solo acto. Imaginemos pues una explicación política plausible y, por eso útil, para las discusiones por venir.

Qué tal que el gobierno ha tomado la decisión, justo ahora, con la lógica siguiente. Primero, justificar la suspensión como una acto de responsabilidad electoral para asegurar que la elección se lleve a cabo con “normalidad” en Guerreo y en Oaxaca. Al mismo tiempo pacta electoralmente con el SNTE el voto federal para su propio Partido. Y por último, si hay episodios conflictivos durante la elección, culpar a la CNTE y perseguirla duramente por atentar contra la elección y oponerse a la evaluación. Es decir, podría justificar con una lógica, negociar con otra y poner en el reflector a un adversario complicado para eliminarlo después. Llamémosle a esta hipótesis estratégica, la hipótesis carambola. Hipótesis como estas, por su falta de economía, suelen ser calificadas de “teorías del complot”. Habría pues que compararlas con otras hipótesis estratégicas del tipo. Habrá que hacerlo cuando aparezcan.

Para empezar, el gobierno podría ayudar explicando mejor por qué hizo lo que hizo. Una buena costumbre de las democracias deliberativas. Por lo pronto, parte de la plausibilidad de estas lógicas imbricadas es que ocurre a días de la elección, utiliza una moneda de cambio sustantiva, cede ante la presión de un actor considerado como su adversario, y lo hace a costa de lo acordado democráticamente y con un acto que ya se caracteriza como ilegal. La explicación final nos la dará la observación de lo que pase después.


Finalmente, lo que no es especulación y que ya cuenta como un hecho, es que los saldos sociales del Pacto por México se continúan desvaneciendo. Vuelve a haber un retroceso como lo hubo con las leyes secundarias que deslactosaron la reforma política, la financiera y la de telecomunicaciones (por no seguir hasta la del Sistema Nacional Anticorrupción).

Como ha explicado muy bien Alberto Serdán, el manotazo del ejecutivo al Instituto Nacional de Evaluación Educativa es una “traición a la reforma educativa”; uno que bien podría resolverse en la cortes. Pero sería un largo y penoso camino con el potencial de llegar a la SCJN. Mientras tanto, sí existe una línea de indagación sencilla, directa y útil para la elección. Las preguntas de esa trágica indagación creo que deberían ser otras tres.¿Y los alumnos qué? ¿Acaso ellos sí pueden esperar? ¿A cambio de qué?

 

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