No se mata la verdad: La bravura de la resistencia

El reportero y cineasta Témoris Grecko nos cuenta por qué decidió hacer un documental sobre periodistas asesinados y qué hay detrás de la violencia hacia la prensa.

| Amenaza y violencia. Muerte de periodistas

Documental NO SE MATA LA VERDAD

Los crímenes de la noche de Iguala tuvieron un enorme impacto en muchísima gente. En lo que me toca, me obligaron a posponer mi regreso a Medio Oriente, y a posponerlo de nuevo hasta que, el día en que mi hermano me preguntó cuando me marchaba y le respondí que en cuatro meses, se burló porque “eso fue lo que dijiste hace un año”.

Ya han pasado cuatro años desde que llegué a México. Años de tragedia para el país y, en particular, para el periodismo: mientras celebrábamos reuniones y más reuniones para decidir qué íbamos a hacer con Ojos de Perro vs la Impunidad, el colectivo que formamos precisamente al calor de Iguala, se llevaron a Moisés Sánchez, encontraron su cadáver, expulsaron a Carmen Aristegui y su equipo de la radio, mataron en la Narvarte a Nadia, Rubén, Alejandra, Mile y Yesenia, y se fueron acumulando las agresiones.

Más que proponerlo, fue mi hermano Coizta quien se dio cuenta de que, después de “MirarMorir. El Ejército en la noche de Iguala”, nos tocaba hacer un documental sobre la violencia contra periodistas.

De Tijuana a Cancún

Siendo periodistas y cineastas a quienes lo que nos apasiona es investigar, escribir y filmar, en lugar de obtener los fondos para producir, nuestro punto flaco es financiero. “MirarMorir” fue hecha gracias exclusivamente al dinero de nuestros bolsillos, al talento y el tiempo de toda la banda, al equipo y la infraestructura que cada quien puso a disposición, y en tiempo récord: tres meses.

Aunque Coizta y Juan Castro proponían liberarla en YouTube, logramos colocarla en Netflix por un periodo de 18 meses, utilizamos la totalidad de lo que nos pagaron en nuestro nuevo proyecto y gracias a esa decisión, tenemos ahora “No se mata la verdad”.

Nos propusimos realizarla en año y medio; terminamos un corte a los dos años; era 2017 y estaban matando a más colegas que nunca, incluidos Miroslava y Javier, el gobierno estaba espiando periodistas: fue necesario reabrir la producción y demorarnos un año más, hasta totalizar tres.

Nos quedan deudas, todavía, pero pocas personas han tenido la oportunidad de recorrer el país y observar, in situ, las amenazas, las carencias y los logros del trabajo que se hace en tantas partes.

Combatiendo nuestra visión chilanga, encontramos un periodismo vivísimo, profesional, desacomplejado y peleón desde Tijuana y Juárez hasta Cancún y Carrillo Puerto, en el que, además, las mujeres tienen un papel de vanguardia.

La prensa corrupta

Persisten, también, los vicios del ambiente de los medios.

Siendo Ojos de Perro, estamos totalmente en contra del lloriqueo complaciente y cómplice del “perro no come perro”.

Si la corrupción tiene explicaciones y raíces en la precariedad, tanto una como otra tienen que ser denunciadas.

Porque el profesionalismo y la ética son objetivos necesarios a los que no podemos renunciar.

Y también, porque aquéllos que creen que señalar las prácticas corruptas afecta la unidad del gremio no pueden ignorar que son las prácticas corruptas las que, en primer lugar, ponen en peligro al gremio.

Los que se dejan comprar, exponen a los que no se dejan comprar; los alineados aíslan y señalan a los no alineados; los que se arrejuntan al poder difaman y se burlan de quienes han caído víctimas del poder.

Por nombrar sólo algunas hazañas de la prensa corrupta: en Tijuana, acudió al aeropuerto a celebrar el retorno de Antonio Vera Palestina, asesino del Gato Félix; en Quintana Roo, contribuyó al linchamiento de Pedro Canché y de Luces del Siglo; en Xalapa, califica de “guerrilleros” a periodistas de verdad como Rubén Espinosa y los miembros del colectivo Voz Alterna; en Chiapas y Oaxaca, se amontonan en los desayunos donde les dan regalitos los políticos y justifican que se excluya a otros colegas de las conferencias de prensa; en Ciudad de México, operaron el descrédito de compañeros asesinados y sirvieron a las maniobras de distracción de la procuraduría capitalina.

Eso también viene en nuestro documental porque era necesario explicar los retos en toda su complejidad: las amenazas externas, las debilidades internas y la bravura de la resistencia.

 

 

Ilustración: @donmarcial

Esta publicación/plataforma ha sido posible gracias al apoyo del pueblo de los Estados Unidos a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Su contenido es responsabilidad de los autores y no refleja necesariamente el punto de vista de USAID o del Gobierno de los Estados Unidos de América.

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