Tres consejos prácticos a la hora de crear narrativas innovadoras

Innovar y buscar nuevas narrativas para contar historias siempre resulta un proceso emocionante, pero también implica un riesgo

| Noticias falsas

Ilustración @donmarcial

Innovar y buscar nuevas narrativas para contar historias siempre resulta un proceso emocionante, pero también siempre implica un riesgo.

Los periodistas siempre estamos escasos de tiempo, dinero y equipo de trabajo, así que cualquier proyecto extra al trabajo del día a día tiene que estar muy bien justificado para que valga la pena el esfuerzo.

No existe una fórmula mágica para lograr la innovación y observar lo que a otros les ha funcionado puede ser útil, pero eso no quiere decir que repetir un modelo que funcionó en otra parte vaya a ser exitoso para nosotros.

Los procesos de innovación son particulares en cada medio y en cada equipo, sin embargo, sí creo que hay unos principios generales que pueden ayudar a que el proceso creativo sea más eficiente.

Estos son 3 consejos que pueden ser útiles a la hora de emprender un proceso que tenga el objetivo de explorar narrativas que normalmente no hacen parte del día a día de un medio  o un equipo periodístico:

La innovación es un medio, no un fin

Muchas veces la innovación se entiende como un momento especial en el que el equipo va a hacer algo extraordinario, se van a romper las rutinas de trabajo y se pueden dejar de lado otras tareas porque “estamos en un proyecto especial”.

Eso puede sonar como el mundo ideal, pero la realidad es que una redacción o un equipo periodístico pocas veces puede darse ese lujo. Además, trabajar de esa manera genera un peso y una expectativa demasiado grande que luego hace más difícil justificar el esfuerzo.

Creo que una manera más realista de ver la innovación es aplicarla diariamente en pequeñas dosis, que se mezcle casi sin darnos cuenta entre nuestras tareas diarias.

Pequeñas cosas, como por ejemplo, cambiar la manera en la que hago un post en Facebook, comparar cómo se ve un contenido en móvil y en el computador, iniciar una conversación con la audiencia, probar una nueva app, etc., pueden compararse con ir al gimnasio para mantenerse en forma antes de correr una gran maratón.

Hacer pequeñas innovaciones cada día nos prepara para embarcarnos en proyectos más grandes.

¿Cómo lograrlo?: Sigue sitios como el Centro Knight, Clases de Periodismo, FNPI, ICFJ o el Nieman Lab, donde constantemente están compartiendo herramientas e innovaciones que otros están logrando y piensa qué pequeños cambios puedes comenzar a implementar en tu redacción o equipo.

Un buen ejemplo de que una innovación cada día se nutre de la interacción con la audiencia es el grupo de Facebook Vox Care, del portal Vox.

Este grupo está dedicado a personas interesadas en temas de políticas públicas de salud en Estados Unidos. El grupo es moderado por cuatro periodistas de Vox, pero lo más importante es la interacción y las conexiones que se crean entre los miembros del grupo. Como funciona con Facebook, los administradores del grupo pueden concentrarse casi completamente en los aspectos relacionados con mantener activa a su comunidad, sin preocuparse mucho por temas como la tecnología o el diseño.

Lo que importa es la audiencia, no tu bello producto

Otra situación común a la hora de innovar es que nos emocionamos y nos lanzamos a hacer algo que nos parece súper cool.

Vemos a la innovación como la oportunidad de hacer algo grande, ambicioso, que impresione a todos y nos haga ganar premios.

Ese camino es peligroso, porque se corre el riesgo de concentrarnos en lo que queremos nosotros como periodistas y olvidamos lo más importante: pensar qué utilidad va a tener para la audiencia.

Entonces, cualquier proyecto de narrativas innovadoras debe comenzar por ahí: ¿qué servicio le voy a prestar a mi audiencia?, ¿qué problema le voy a solucionar?

Esas preguntas deben ser las que guíen qué producto vamos a desarrollar, y no al contrario.

Priorizar las necesidades de la audiencia es la mejor guía para definir prácticamente todo el proyecto, desde tecnología y plataformas, hasta la distribución y la forma en la que vamos a medir el éxito del proyecto.

¿Cómo lograrlo?: una metodología que puede ayudar es seguir los pasos del diseño de producto pensando en las necesidades de la audiencia. Este método es muy usado en campañas de marketing y producción de artículos tecnológicos, por ejemplo, pero es totalmente aplicable al periodismo. Sitios como ScopeCanvas ofrecen plantillas sencillas para seguir un proceso creativo centrado en las necesidades del usuario.

Bésalo

Otro error común es pensar que lo innovador siempre implica grandes inversiones tecnológicas, desarrollos complejos y un diseño deslumbrante.

En diseño se usa un término que me gusta mucho: KISS, que significa beso y que se usa como acrónimo de Keep Short and Simple, es decir: manténlo corto y simple. Hay incluso quienes usan una versión un poco más radical: Keep It Simple, Stupid (mantenlo simple, estúpido).

Cualquiera de las dos versiones tiene un mensaje claro, que está relacionado con los puntos que mencioné arriba: nuestro producto debe ser claro y debe ofrecer una solución concreta para nuestros usuarios.

En un trabajo en equipo junto a ingenieros y diseñadores, nuestro papel debe ser el de abogado o defensor del usuario, ninguna de las genialidades ni desarrollos sofisticados que se le ocurra al equipo puede complicarle la vida al usuario, ni hacerle perder tiempo, ni confundirlo.

El principio KISS, además, tiene la ventaja de que nos obliga a administrar los recursos de tiempo y dinero con mucho cuidado y a optimizar cada esfuerzo que hagamos.

¿Cómo lograrlo? Este juego interactivo de la RAE es un gran ejemplo de cómo la innovación se logró sin tener que recurrir a desarrollos tecnológicos y estuvo enfocado en brindar una experiencia divertida y envolvente al usuario: https://twitter.com/enclaveRAE/status/1091382816405942272

Ojo, esto no quiere decir que haya sido fácil llegar a este resultado, me imagino que detrás de ese proyecto hay un montón de horas de trabajo y un equipo dedicado, me refiero a que los recursos estuvieron bien enfocados en lograr una experiencia sencilla y efectiva para el usuario.

El sitio web Me Explica, también es un buen ejemplo de un formato innovador y sencillo centrado en la necesidad de la audiencia.

Bonus track

3 consejos para mejorar la experiencia de tu usuario

Dale feedback: cualquier interacción del usuario con tu producto debe generar de inmediato una reacción, un resultado, un avance. Es una forma de recompensarlo y mantenerlo enganchado con tu producto.

No lo hagas pensar demasiado: contrario a lo que muchas veces pensamos, los usuarios no buscan que un producto interactivo les dé un gran número de opciones a elegir. Es mejor darle menos opciones, pero más claras y definidas, que lo hagan sentir que está siguiendo un camino claro en el que no se va a perder.

No lo aburras: No importa cuál sea el tema que estés abordando, la experiencia que brindes debe ser atractiva, como una película en la que no puedes ni parpadear. Muchas veces lo que es importante para nosotros los periodistas no lo es para el usuario, además, como hay que mantener el producto KISS, selecciona para tu producto únicamente lo que sientas que vaya a crear un impacto en tu usuario.

 

 

 

 


Esta publicación/plataforma ha sido posible gracias al apoyo del pueblo de los Estados Unidos a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Su contenido es responsabilidad de los autores y no refleja necesariamente el punto de vista de USAID o del Gobierno de los Estados Unidos de América.

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